Cuaderno de bitácora 14/12/2016 (2ª parte): ¿Ha merecido la pena?

Los procesos culturales son muy lentos, la educación y el aprendizaje son buena muestra de ello. Cuantas veces aquel profesor que detestábamos, reconocemos tiempo después que nos había enseñado cosas fundamentales; o aquel tan divertido, que apenas unos meses más tarde ya no quedaba ni el recuerdo; o aquel trabajo denso, árido y farragoso, que sin embargo ha sido la base de lo que sabemos hoy.

Ayer acabamos el LIME 1, o mejor dicho, acabamos las sesiones de trabajo, porque es ahora cuando empezamos el auténtico aprendizaje de desentrañar lo conseguido y de ver su utilidad general para el futuro y el poso dejado en cada uno de nosotros. Es la hora de abrir carpetas, de ordenar apuntes, de estudiar la evolución de cada proyecto, de repasar las bitácoras que nos irán marcando el norte, de recapitular lo observado, los comentarios, las discusiones, de analizar los comportamientos…

A ello me pongo mañana mismo, presiento que va a ser un trabajo duro que, en compensación, estoy seguro que aportara información nueva, que contestará a la pregunta tantas veces hecha desde los inicios: ¿Qué ha aportado el LIME?; ¿una buena base de información y de preguntas?, ¿una metodología de trabajo válida para el futuro?, ¿algunas propuestas y hipótesis demostradas? Habrá que esperar unos meses para saberlo, pero intuyo que algo de todo ello encontraremos.

UN DOCUMENTO BASE. El libro que salga debe dar respuesta a dos vías que han interesado mucho en las universidades que nos han seguido con regularidad:

  1. El análisis del proceso general, incluyendo todos los mecanismos que lo han conformado, con vistas a ser aplicados en otros campos de las humanidades, como el de la gestión o el de la comunicación cultural.
    .
  2. El estudio concreto dentro de la museografía y del tema escogido específicamente: la percepción espacial en el arte.

En consecuencia, el texto debe recoger un campo más amplio que los meros “resultados” del LIME. Como orientación de base, estos son las partes en las que estoy trabajando:

  1. Problemas básicos sobre la investigación en el entorno cultural en el que nos encontramos.
    .
  2. Metodología de trabajo seguido en el LIME como proceso de investigación de las ciencias sociales. Su propuesta, sus cambios, sus resultados.
    .
  3. Evaluación del LIME: análisis de la capacidad, implicación, dedicación y asunción de riesgo en los participantes, de las alteraciones en la metodología, eficacia investigadora.
    .
  4. Ordenación y estudio de los resultados concretos: información, síntesis, hipótesis y demostraciones finales.
    .
  5. Conclusiones para futuros procesos similares.

SIN MIEDO A LOS ERRORES Y AL FRACASO. No pienso, en lo que a mi se refiere, ni esconder, ni justificar, ni pasar de puntillas sobre ninguno de los numerosas problemas, errores y frustraciones que nos han asediado en estos nueve meses; cualquier profesional (que lo sea de verdad) sabe de la importancia de conocerlos a la hora de aprender y de avanzar. De esta manera en el futuro, aquellos interesados en seguir trabajando sobre la percepción espacial en el arte, sean los que sean, y estén donde estén, sabrán lo que se van a encontrar y podrán luchar con más eficacia para mejorarlo o evitarlo.

Animo, una vez más, a liberarse del lastre de la educación que recibimos: que se pierda el miedo a los errores y al fracaso, que se analice, que no se esconda, que no se busquen responsables: no existe mayor aprendizaje que su asimilación, no existe otra forma de avanzar que equivocándose.

Hasta pronto.


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico