Cuaderno de bitácora 21/09/2016 (2ª parte): Ejercicios, inducciones y mensajes

GRUPO 2. Obra e ideología. En su camino cartográfico de la exposición, este equipo nos propuso un nuevo ejercicio en la nueva exposición inaugurada recientemente en la sala de Alcalá 31. Teníamos que dibujar el recorrido en los planos de los dos niveles y posteriormente contestar a una encuesta sobre puntos específicos de dicha muestra.

Como suele ser habitual, lo más interesante fue la discusión que generó la obra con un gran contenido ideológico en su relación con la ejecución plástica, que parecía tener un valor secundario: ¿La exposición era para ver las obras en si o estas tenían como único fin explicar una ideología?, ¿puede una obra obviarse a si misma y ponerse al servicio de una idea?, ¿podía ser más eficaz otro medio de expresión, como la literatura?, ¿y a nivel de percepción espacial como se entendería?

GRUPO 5Inducción y observación. Recordemos que en su última sesión, este equipo hablaba de equilibrio y de sumas algebraicas (Bitácora 07. 09. 2016) y que en la del día pasado (14. 09. 2016) de inducción, es decir de lo particular a lo general. Si añadimos a todo ello la observación como método de investigación entenderemos el camino tomado en su proyecto: van a escoger determinados espacios expositivos de Madrid con un carácter pronunciado (Prado, Lázaro Galdiano, Sorolla, Tabacalera), analizarlos / observarlos e intentar encontrar un posible patrón.

Inducción pura: suma de ejemplos particulares para llegar a directrices generales y, además, basándose en la observación, ya que sería imposible de manipular físicamente la obra. Nada que objetar, ya que una parte importante de la ciencia se ha hecho con la mirada y los cálculos matemáticos, ya que su experimentación / manipulación era imposible (astronomía por ejemplo). Mi sugerencia es que trabajen verticalmente, pocos ejemplos pero en profundidad, frente a la transversalidad general.

GRUPO 7. Sentidos, mensajes y publicidad. Nuevos ejemplos para ir ampliando esa gran pantalla que representa la influencia de la ideología, la cultura y la sociedad en la percepción de la obra de arte.

Toman como primer ejemplo un seminario de la Universidad Complutense sobre los sentidos en el Museo del Prado. “Además de los cinco sentidos tradicionales, en los últimos años se han añadido a la lista otros”. “Mediante la museología, o penetrando en la obra de arte es posible aludir también a estos sentidos”. ”Llevándolo a un terreno más suave, la sensación de incomodidad, de desorientación, el ruido, pueden ser herramientas que potencien el significado de determinadas muestras de arte. ¿Hasta dónde podemos llevarlas?”

En segundo lugar se centran en el mensaje: Las formas de ver, al igual que las formas de pensar, son emisoras y receptoras de enunciados, conceptos y modos de hacer y estar. El museo, uno de los mayores emisores de significantes, ha sido moldeado para traducirlos según significados convenientes, mensajes al servicio del poder, al fin y al cabo, lugares que nos dicen desde dónde y cómo hemos de mirar. La creación de un término absoluto de realidad, nos lleva a un dogma visual, de composición, de forma, de color… Todo está direccionado por lo que dictamina una mayoría de poder, valorada en el número de votantes, cantidad, o en la valía de los mismos, clase.

Y por último en la publicidad centrada en dos temas: la tienda del museo: El acto de comprar en el lugar de lo “real” complementa el acto de ver y de estar, y de haber estado allí, con el valor del souvenir”. Y la exposición Ciudad Picasso de Rogelio López Cuenca en la Galería de Juana de Aizpuru y como parte del proyecto Sobrevivir a Picasso reflexionando lo que ha significado para la ciudad de Málaga la incorporación del Museo Picasso (bien pudiera también analizarse el Guggenheim y la ciudad de Bilbao).

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico