Cuaderno de bitácora 14/09/2016: Coincidencias sorprendentes

Cuando represento el desarrollo del LIEM con una onda que va desde los momentos de euforia hasta los de desánimo, pasando por lo de trabajo constructivo, no queda indicado que, a veces, como en la sesión de ayer, te encuentras sentado en lo más alto de la onda, totalmente eufórico y convencido de que realmente la investigación funciona.

Tres grupos expusieron ayer la marcha de sus trabajos con procesos conceptualmente idénticos, aunque divergían sus parámetros de investigación. Tal nivel de coincidencia nos hace reflexionar si es un juego más del azar o, por el contrario, una consecuencia lógica del desarrollo del proyecto. Voy a intentar explicarlo:

EL SIGNIFICADO DEL “TÉRMINO” MONTAJE. Cuando, ya hace muchos años, yo comenzaba a reflexionar sobre el tema expositivo, una de las primeras preocupaciones fue saber lo que realmente significaba “montar una exposición” para después centrarme en si la palabra empleada era la adecuada. Curiosamente comprobé que había sido centro de atención de muchos otros profesionales a lo largo de todo el siglo XX, desde los cambios que impusieron las vanguardias al principio de dicho periodo. No voy a relatar ahora todas las dudas que surgieron, ya que están profusamente reflejadas en varios de mis textos; simplemente, quiero decir que ha sido una cuestión que ha permanecido en el LIEM desde las primeras sesiones, expresado con mucha claridad por el GRUPO 4, aunque, más latente, en todos los demás, en la sesión de ayer ha salido a la superficie de una forma rotunda.

EJEMPLOS EXTERIORES. Varias veces en los ya casi siete meses que llevamos, los grupos han tomado experiencias ajenas al mundo expositivo, para intentar “trasladarlas” a esta actividad, ya que en su origen están muy bien resueltas y pueden desvelarnos nuevas soluciones. Es un proceso, no solo lícito, sino muy fructífero en la mayoría de los casos, incluida su posible refutación. Los GRUPOS 1 y 7, lo han utilizado continuamente en sus investigaciones. Ayer recurrieron al mismo los tres equipos que intervinieron y en los tres casos para reflexionar profundamente en torno al término MONTAJE, de una exposición. El primero a través de ejemplos visuales, el segundo con los contenidos y el tercero con el ritmo.

GRUPO 6. La exposición ojo. En su continuidad con respecto a la forma de cómo debe establecerse una verdadera ficha técnica de una obra nos proyectaron un video sobre el constructivista ruso Vertov y su Cine Ojo.

Esta propuesta pretende “limpiar” toda la ficción, es decir guión, para centrarse en una representación simplemente visual del ojo del director, estableciendo tres niveles: el ojo, la cámara y el montaje.

REALIDAD                               FICCIÓN

        ¿Exposición ojo?               ¿Montaje exposición?

GRUPO 4. La biografía de la obra. Retomando su idea de la influencia de la historia de la obra, la búsqueda de su entorno o entornos espaciales “naturales” y el traslado, abstraído, a la sala de exposiciones a través de un “montaje” donde estuvieran representados todos ellos, nos pusieron un ejemplo concreto para explicarnos cuál podría ser su aplicación en la realidad. Realmente un buen camino. Si el lector quiere conocerlo en detalle aquí está su link.

Sí me parece importante hacer un inciso en este momento para hablar de la inducción y de la deducción en procesos de este tipo. El GRUPO 4 (con un acierto indudable, en mi opinión) nos muestra un ejemplo concreto para hacerse, y hacernos, entender una hipótesis de trabajo: es decir parten de un caso individual, para ver si nos puede llevar a una norma general, tras la repetición de varios ejemplos que se la confirmen; es la inducción, empleada en la ciencia innumerables veces, pero que no cuenta con la aceptación (parece ser más científica) de la deducción, que es ir de los general a lo particular. Sugería ayer, y lo repito ahora, que los otros dos equipos deberían seguir esta línea más modesta y no buscar grandes directrices que puedan, al final, quedar en nada.

GRUPO 1. Más allá del ritmo. Cuando estudiaba las primeras nociones de la percepción espacial, me sorprendió las posibilidades que tenían sus más elementales reglas en la exposición de obras de arte y, lamentaba, el desconocimiento que teníamos los profesionales de todo ello y, en consecuencia, la herramienta que estábamos desperdiciando. Lo he dejado reflejado en varios textos. Por ello la propuesta de este grupo, me abrió un espectro de acciones mucho más profundas al plantearnos un ritmo relacionado con las composiciones musicales: The Shape of Song / The Rite of Spring, by Annie Leue. En sus últimas intervenciones habían trabajado desde un punto de vista arquitectónico este tema, ahora lo ampliaban.

Los tres grupos reconocieron ante sí un nuevo y apasionante campo de trabajo, que precisamente por su amplitud, les dejaba perplejos y no sabían cómo enfrentarse a él, por ello yo les sugería que siguieran los pasos de la inducción del GRUPO 4 y no se perdieran ante el frondoso bosque que tenían delante. Por ello yo invertiría la famosa frase a estos términos: que eviten que el bosque no les deje ver los árboles.

Quizás me dure la euforia de ayer y el paso de las horas ponga las cosas en su sitio, pero pienso realmente, que el LIEM está funcionando y así se lo voy a decir a mis amigos y profesionales más reticentes con el proyecto.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico