Cuaderno de bitácora 07/07/2016: Deliberando, recomponiendo

Después de las últimas bitácoras, los tres equipos que expusieron ayer han aplicado las ideas de recapitulación y de definición de hipótesis.

GRUPO 3. Expuso una reflexión a la que llamaron Manifiesto de incertidumbre, en la que repasaban todo lo hecho hasta la fecha y planteaban una serie de salidas de la situación en la que se encuentran: En primer lugar la idea de seguir acumulando nuevas hipótesis para ver si de alguna manera desembocaba por si mismos en una definición del trabajo; sería una opción muy generalista; en segundo lugar planteaban en una línea contraria, la profundización de cada una o alguna de sus propuestas; y en finalmente parecen desechar la idea de combinar diversas acciones porque llevaría a una complejidad en un camino muy incierto. En realidad lo que se estaba planteando era la eterna discusión entre conocimiento generalista frente a la profundización del detalle.

GRUPO 1. Siguió un proceso paralelo de exposición de todos sus trabajos junto a sus experimentos prácticos, para preguntarse la final, sobre el camino a seguir. Surgieron dos ideas muy interesantes que, veremos en las próximas sesiones, por donde se encaminan. Empezaron con la aseveración de que la percepción es en realidad una suma de “micro percepciones” y que, precisamente, en la exposición se da una dicotomía entre periodos (otra vez la variable del tiempo), de percepción intensa y de percepción difusa, lo que genera en el visitante una continua “recuperación” de la actitud personal frente a cada obra. Sería correcto intentar equilibrarlas. Por último recuperaron una idea suya inicial de construir entre todos los equipos interesados una maqueta física del espacio expositivo de trabajo, a una escala lo suficientemente grande para poder experimentar todas estas ideas.

GRUPO 7. Este equipo, siguiendo su línea de proyecto sobre las influencias de las ideologías, la cultura y la sociedad en la percepción, nos hicieron leer en voz alta, un texto (los 7 primeros puntos, yo añado el resto del proyecto colectivo Fanzine y firmado por Leire) que expresaba perfectamente algunos puntos sobre los que piensan trabajar:

Museo ilustrado 2013 para cuerpos dóciles – versión 3.0.

MANUAL DE USO

  1. Acérquese a las puertas del edificio. Deténgase y alce la mirada hacia la fachada, observe la perfecta combinación entre materiales clásicos y contemporáneos. Podrá sorprender el anacronismo; exterior e interior presentan la extraña facultad de hablar a varios tiempos a la vez, 2013 es el afuera,1900 el adentro.

2. Acceda al interior. Hágalo en días en que usted sienta la necesidad de recordar su esencia de ser humano.

3. Pase por taquilla y abone el importe según su estatus económico-social. Si usted acredita debidamente estar en posesión de un cuerpo improductivo, podrá disfrutar de grandes descuentos: cuerpos viejos, cuerpos desempleados, cuerpos precarios, cuerpos discapacitados, cuerpos-niño, cuerpos monstruo… tienen acceso gratuito.

4. Deberá marchar en la misma dirección que el resto de cuerpos que habitan este espacio. Déjese llevar por la inercia. Vaya paseando por las galerías, fíjese en el sonido de sus pasos sobre el frío suelo, admire las columnas, los mármoles de las paredes.

5. Tenga en cuenta que el suyo es uno más de entre los cuerpos sudorosos, olorosos y transmisores de todo tipo de virus y gérmenes de este lugar. Su cuerpo es continente de flujos y secreciones, fuente de contagios de todo tipo. Recuerde que debe cumplir la normativa de aseo e higiene.

6. Recuerde que no debe tocar. No debe pensar. No debe sacar fotografías. No debe comer. No hable en voz alta. No toque. No bese. No escupa. No mee torcido. No haga el amor en público. No debe bailar. No debe tocar. No debe permanecer más de treinta segundos frente a un cuadro, escultura, o similar. No debe pasar la línea que delimita el espacio seguro entre objeto y cuerpo. No corra. No ría. No hable en voz alta. Pero en voz baja tampoco. No sea no -normal. No toque.

7. No permita que otros individuos se percaten de su ignorancia. Mire alrededor con expresión de sabiduría: deténgase ante un objeto, no mueva la cabeza, no mueva las manos, tampoco los pies. Entorne los ojos, mantenga en todo momento una mirada viva y despierta, atenta a lo que se organiza a su alrededor. La cabeza erguida, el pecho levantado, hombros enderezados, los brazos anudados a su espalda, puede, si quiere, coger los codos con sus dedos. En ocasiones tendrá la sensación de pasear entre los muertos, por un cementerio, pero es sólo un extraño sentimiento que le abandonará pronto. Otras veces le parecerá que encuentra posicionamiento Ideológico evidente en la disposición de los objetos. No haga caso, de nuevo, esto es sólo un extraño sentimiento que le abandonará pronto. Su mirada complaciente neutralizará este tipo de impresiones. El saber se presentará ante sus ojos generalmente de forma estática, monolítica, no se preocupe, el relato histórico está desactivado de todo componente crítico.

8. Vigile atentamente a sus semejantes, y en caso de que se percate de que alguien rompe el reglamente, notifíquelo en el hall de entrada.

9. Pregunte al personal de vigilancia por la obra de arte más importante. Diríjanse después en su busca.

1O- Una vez la haya encontrado, apriete el botón del audio guía y espere. La máquina le narrará todo lo que usted debe saber acerca de la obra de arte más importante. No olvide seguir llevando la cabeza bien derecha, manténgase erguido sin encorvar la espalda, saque su pecho, su espalda está recta. Concéntrese en el audio que está escuchando. Para ver mejor la obra de arte más importante, intente elevar su cabeza sobre el resto de cuerpos que allí se amontonan. No pierda los nervios.

11. Gire su cuerpo y busque con la mirada la pequeña cartela explicativa. Cuando la encuentre, acérquese y asegúrese de que efectivamente el autor de la obra de arte más importante es, también, el artista más importante. Un genio, perteneciente a otra categoría humana: asienta con su cabeza.

12. Satisfecho, ya puede retirarse de las frías salas del museo. Vuelva a buscar al personal de vigilancia. Lo identificará por su vestimenta, por sus pasos cortos, son quienes controlan su comportamiento dentro del espacio. Están allí para protegerle. Pregunte por la salida. Quizá quiera pasar antes por el baño. Si lo hace, límpiese las manos.

13. Acérquese a la cafetería del museo y tome asiento. Relájese sin perder la compostura, acomódese. Cierre sus ojos. Debe sentirse orgulloso de sí mismo. Pida un café.

14. Pase a continuación por la tienda de regalos. Siga las indicaciones que verá escritas en las paredes para llegar a ella. Quizá tenga que esperar en cola. Sea paciente, espere su turno.

15. Compre una reproducción de la obra de arte más importante. Puede hacerlo en varios formatos: póster, postal, taza de café, camiseta, bolso. Puede comprarlos todos, y aprovechar para meterlos en el bolso. Debe sentirse orgulloso de sí mismo una vez más.

16. Salga del edificio. No vuelva a visitar un espacio similar en los próximos seis meses. Eso le causaría aturdimiento y provocaría en usted cansancio crónico.

17. En unas horas olvidará todo lo que ha experimentado. No importa. Es parte de la experiencia cultural. No se sienta presionado por no recordar del todo.

18. En caso de que unas horas después de su visita al Museo ilustrado del 2013 sienta náuseas, mareos e incluso síntomas de pensamiento autónomo y crítico, no se ponga ansioso. Descanse profundamente, ha sido un día duro, beba cerveza, quizá pueda ver la televisión de forma continuada durante algunas horas. Esto le aliviará.

Un día peculiar, de reflexiones, de cambios, de nuevas posibilidades y de ganas de salir del túnel.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico