Cuaderno de bitácora 29/06/2016: ¿A qué estás esperando?

“Nosotros ahora trabajamos de la siguiente forma: una vez decidido el campo que queremos investigar se desarrollan tres fases: en una primera se busca toda la información que pueda tener relación y se ordena y clasifica; en una segunda y, esta es la más importante, un equipo elabora con respecto a ella y junto a nuestros intereses concretos, las hipótesis sobre las que vamos a trabajar, que lo desarrollarán, en una tercera etapa los investigadores propiamente dichos. Son tres fases totalmente distintas y con especialistas diferentes”.

Yo le había comentado todo lo que estábamos sufriendo en el LIEM, el estancamiento en el que llevamos unos dos meses y nuestra dificultad para sintetizar y proponer hipótesis de trabajo para desarrollar; le mostré textos e imágenes (él no pertenece para nada al campo que desarrollamos) y le expresé alguno de los comentarios que hacemos en los encuentros externos a las sesiones de trabajo.

“Por lo que me cuentas pienso, sin conocer el tema del arte y del espacio, que tenéis una cierta confusión de donde estáis en el proceso y de cómo debe ser ordenado este exactamente. Parece que en esa primera parte de trabajo no se ha generado solo información; existe una especie de batiburrillo en donde se mezcla información e hipótesis de trabajo, claramente enunciadas pero no asumidas: un plano con los movimientos de los visitantes en una exposición o el estudio de los saltos visuales de la mirada en una obra, son información; pero el someter a un visitante a un espacio virtual, o a un espacio mínimo o a una pared cubierta de obras, son hipótesis de trabajo que habéis de investigar si queréis saber cómo es percibido en cada una de esas situaciones”

Algunos participantes me comentan que estamos dando vueltas, que muchas de las propuestas ya están hechas (aunque yo creo que no experimentadas perceptivamente, que es de lo que se trata) y no acabamos de salir…

“Me temo que lo has planteado mal, creo que es más fácil de lo que parece. No salís del hoyo, no por un problema de no saber plantear las hipótesis, más bien es por la confusión en la que estáis. Yo os propondría para ese texto que me dices que tenéis que presentar en los próximos meses: primero, separar lo que es mera información de los que son hipótesis de trabajo ya enunciadas y segundo, dentro de cada uno de los dos grupos seleccionar lo que os interesa: qué información, que hipótesis de trabajo, y meteros a fondo con ello. ¿A qué estás esperando?”

Esta conversación tuvo lugar el lunes pasado en una cena con un mexicano, médico dedicado a las encimas en la digestión en uno de los laboratorios americanos más prestigiosos. Es solo una pequeña transcripción (la que nos atañe directamente) de más de tres apasionantes horas de charla. El paisaje y el clima, propio de estas noches de Madrid, era perfecto; la comida y el vino inmejorable y, sin embargo, nada ni nadie del entorno presentía el chaparrón que me estaba cayendo encima.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico