Cuaderno de bitácora 15/06/2016 (1ª parte): Reflexiones a tres bandas

Como ya explicamos en las bitácoras anteriores, estamos en un momento fundamental entre síntesis, interpretación e hipótesis de trabajo y, además en los tres procesos del proyecto general, de la publicación y la presentación al concurso. Profundicemos un poco más:

PROYECTO GENERAL DEL LIEM. Llevamos tres meses y medio y en consecuencia nos quedan cinco y medio hasta diciembre, que es cuando acabaría. Por tanto vamos a un ritmo correcto, tenemos tiempo y el único problema es que nos encontramos en uno de esos periodos difíciles y muy importantes para el desarrollo posterior.

(Comento continuamente que se esta produciendo mucha más información, de la que luego los equipos asumen, pero a veces esto se sobrepasa ampliamente sin ser conscientes de lo que estamos generando y ayer fue un día especialmente potente en el proyecto. Hablaré de ello más adelante, necesito tiempo para pensarlo, ordenarlo y exponerlo).

PUBLICACIÓN DE LA PRIMERA FASE DEL LIAM, con el fin de presentarla en el 5º Seminario de Museografía y Arquitectura de Museos, promovido por Universidad Federal de Rio de Janeiro. La estructura es la misma que la del proyecto general, es decir se va a trabajar por equipos y, en definitiva, se trata de sintetizar todo lo hecho hasta ahora con lo cual es un proceso paralelo al del proyecto general, del que puede beneficiarse. El plazo es más o menos hasta finales del mes de julio, con lo que andamos “relativamente” presionados, pero con tiempo.

PRESENTACIÓN AL CONCURSO (como LIEM o como grupo independiente). Las cosas cambian radicalmente con respecto a los dos puntos anteriores, por tres razones:

  • Primera, el tiempo: apenas nos quedan quince días.
  • Segunda: hemos de sintetizar, interpretar y plantear propuestas claras (es decir, concentrar todo el proceso del proyecto).
  • Tercera: del trabajo en equipos se pasa a trabajar conjuntamente todos 7 varios del grupo, lo cual da mucha mayor riqueza, pero mucha mayor inseguridad, dado lo difícil que es “aprender”en tan poco margen de tiempo a ser eficaces.

Comentando estas ideas a un amigo físico, me dijo, entre sonrisas, que nuestra presentación al concurso le recuerda al experimento que realizo el químico Lavoisier a finales del siglo XVIII para refutar la teoría del flogisto. Sin entrar en detalle, lo que hizo fue forzar la combustión para ver que pasaba: o bien el experimento se destruía o bien, como ocurrió en la realidad, descubrió que la base era el oxígeno y no el flogisto como se creía.

“Eso mismo os puede pasar con el concurso: que se os vaya de las manos, en cuyo caso os quedáis donde estabais, ¡no es tan grave!, o a lo mejor conseguís, no solo plantear una propuesta interesante, sino que por carambola, os saque del bache del proyecto en el que estáis metidos. En la ciencia esto ocurre todos los días”.

Nada más que decir, creo que todo está muy claro.

Como estos días tenemos un “frenesí” de reuniones extra LIEM, por el tema del concurso, os tendré informados, si es necesario con bitácoras especiales.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico