Cuaderno de bitácora 25/05/2016: De la información a las hipótesis de trabajo

Entramos en lo que podríamos denominar una segunda fase del proyecto que incluye uno los puntos más difíciles y, a la vez más fundamentales en el proceso de la investigación: la elaboración de las hipótesis, una vez ordenada y sintetizada la información (de su correcta elección dependerá, en buena parte, el éxito final). Para ello vamos a aclarar una serie de conceptos:

QUÉ NOS DICE LA CIENCIA. Desde principios del siglo XVII, cuando Galileo enunció su método científico, ha existido un ingente número de propuestas, análisis y críticas sobre el tema (hay una abundante literatura al respecto); no obstante sigue siendo, después de cuatrocientos años, la base de trabajo por su claridad y sencillez. Sigamos sus dos primeros pasos, que son los que nos atañen en este momento:

1. Reflexión / Observación:
Hay que partir inevitablemente de la precisión en la consideración del objeto de la investigación, lo que únicamente es posible por la determinación de datos de reflexión / observación minuciosamente delimitados y con referencia a un problema que resolver. (Resolución)

2. Elaboración de una hipótesis explicativa:
A partir de este momento la explicación de este nuevo modo de concebir el fenómeno requiere una explicación nueva, lo cual se hace como hipótesis o teoría provisional a la espera de una confirmación experimental. (Composición)

Al formularla habrá que relacionar al menos dos de los factores sometidos a estudio, llamados también variables, que luego veremos que tienen nombre propio. Y también será preciso, si queremos que el experimento funcione, que la proposición enunciada sea lo más clara y específica posible, procurando no formularla en términos de hipótesis nula que sea imposible de verificar.

Ya hablaremos cuando lleguemos, de los dos pasos siguientes: la deducción y la experimentación.

Esquema hipótesis


DOS ACLARACIONES

Separación entre ciencias naturales y sociales. No es cuestión de analizar en detalle toda la discusión existente sobre la relación entre las ciencias naturales y las sociales: Es evidente que trabajar con individuos y sociedades no es lo mismo que con la presión la temperatura y la electricidad. Mientras que los segundos son manipulables y, por tanto, adaptables a cualquier experimento, las investigaciones sociales no tienen esa versatilidad.

En resumen: mientras de las ciencias naturales esperamos leyes universales y modelos (ciencias nomotécnicas), de las sociales obtenemos regularidades (ciencias ideográficas), que solo se pueden generalizar en determinadas condiciones y suelen estar asociadas a fenómenos individuales.

Nuestro trabajo en el LIEM pertenece a este segundo grupo, es fundamental no olvidarlo.

Grupos en diferentes niveles. Como llevo insistiendo en estos tres meses, la dinámica de los grupos es autónoma en contenidos, metodología y proceso, con lo que nos encontramos equipos en las tres fases de esta parte: información, síntesis e interpretación o, lo que es lo mismo, algunos siguen generando información, otros la están depurando y, finalmente, alguno más comienza a plantearse las hipótesis de trabajo.

Ha de quedar claro que esta diferencia de ritmos no implica nada en cuanto al resultado final, ya que los avances son muy dispares según cada equipo, pudiendo pasar o, incluso saltar alguna de las etapas.

Entramos en un periodo duro del proyecto, acrecentado por nuestra falta de experiencia en los procesos de investigación. No nos desanimemos, pues ya hemos aprendido que trabajando seguiremos adelante.

Un mapa emocional del LIEM. En la sesión de ayer el grupo 2, propuso realizar un documento que exprese, independientemente de las cuestiones profesionales, todas las impresiones personales y emocionales que está significando para todos nosotros esta experiencia. Cada uno de nosotros enviará imágenes, textos, opiniones sobre sus sensaciones personales, con la que se conformará dicho mapa. A todos nos pareció muy bien y creo que completará y cerrara perfectamente la experiencia profesional.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico