Cuaderno de bitácora 18/05/2016: Conversaciones en el bar

Todos los miércoles, después de la sesión, nos reunimos en un bar próximo los componentes del laboratorio; ni estamos todos siempre, ni somos los mismos cada día, pero me parece importante dedicar una bitácora a las conversaciones que mantenemos y en la que relajados de la intensidad anterior, se expresan distendidamente muchas sensaciones personales importantes que no ha lugar en el ámbito de trabajo y que, en mi opinión, reflejan muy bien el ánimo y, en definitiva, la marcha del proyecto. Las resumo puntualmente:

¿DÓNDE ESTAMOS? Aquellos lectores habituales de las bitácoras irán comprendiendo, aunque nunca hayan investigado, la dificultad de un proceso irregular, donde todo lo hemos de ir generando nosotros. Esta es la razón de que en los distintos corrillos, entre cañas y vinos, todos expresan la confusión que provoca la enorme información que se esta generando y que no sabemos manejar con soltura, lo que conlleva una sensación de perplejidad. Sin embargo, poco a poco, la están empezando a sintetizar.

NO AVANZAMOS NADA. Derivado de lo anterior, esta frase que me recuerda mucho a mis primeros años de investigaciones sobre museos, en los que después de estudiar muchos años tenía la sensación de estar parado en un punto sin ningún movimiento. Otra cosa es cuando, pasado el tiempo, revisas lo trabajado y te asombras de los mucho que has aprendido (aunque siempre sigues sin saber nada). Les animo a que tengan paciencia, ¡claro que estamos avanzando!

¡QUE BUENOS SON LOS PROYECTOS DE LOS OTROS! Como ocurre en otras facetas de la vida, nos parece que los demás recorren caminos más interesantes. En el caso del proyecto de investigación, nos encontramos con puntos de vista muy diferentes y nos sorprende no haberlos pensado nosotros (Pero a mi me ocurre igual, con la diferencia que da la experiencia, de saber que esto es todo un lujo para el aprendizaje).

¿LLEGAREMOS A ALGO? En este punto conviene matizar:

  1. Si por “llegar a algo” se entiende conseguir una especie de corpus con directrices claras y comprobadas, tendremos que esperar al final para saberlo. Si lo que conseguimos es una metodología de trabajo eficaz, es evidente que habremos “llegado a algo” importante para futuros laboratorios.
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  2. En este sentido les comento, que si escribiéramos un texto revisado y ordenado que incluya todo lo hecho hasta ahora (posiblemente lo tendremos que hacer para presentar el LIEM en el VI Seminario de museografía y arquitectura de museos en el próximo mes de octubre), nos asombraríamos del resultado.
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  3. Si “llegar a algo” se identifica con aprender, hay unanimidad en los veintidós que el LIEM está siendo una completo éxito.

De la evolución de los trabajos de los grupos 1, 3 y 5 hablaremos en la próxima sesión.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico