Entreactos I

Quiero aprovechar este periodo entre sesión y sesión para proponer cuatro reflexiones:

UTOPÍA. (Así el campo de lo posible queda abierto más allá de lo actual. Paul Ricoeur). En nuestra formación de arquitectos, artistas e historiadores siempre nos han dado un concepción de la utopía como una especie de huida propia de los malos profesionales. Nada más alejado de la realidad. La utopía es una excelente herramienta de trabajo, cuya finalidad no es que se pueda o no llevar a la realidad, sino anunciarnos caminos nuevos. Muchas veces en la ciencia se ha partido de premisas y condiciones iniciales “no reales” que han servido para darnos una información muy eficaz.

JUEGOSLa teoría de los juegos busca aplicar en determinadas materias: economía, política, antropología, sociología y ciencia, las estrategias óptimas para estudiar el comportamiento de los individuos previsto y observado en los juegos. Por ello cuando el equipo 3, denomina a sus propuestas de “juego”, debe entender que no existe ningún comportamiento frívolo, al revés, puede llegar a conclusiones insospechadas por dicho procedimiento.

HIPÓTESIS NULA. Tan importante para nuestros trabajos es conseguir definir algunas normas positivas, como su lado negativo: Si se cumplen las condiciones B, C y D nunca se debe aplicar A. Para un responsable  de una exposición es tan eficaz esta negación como cualquiera de las “otras” propuestas que estamos elaborando.

AVANCE – RIESGO – FRACASO. (No hay avance sin riesgo, ni riesgo sin fracaso). En el entorno donde nos movemos se mira el “avance” con cierta desconfianza, el “riesgo” como propio de malos profesionales y el “fracaso” como un golpe a nuestro orgullo, eso hace que seamos una sociedad que siempre vamos a rastras. En el laboratorio debemos perder el miedo al error / al fracaso, ya que en cualquier proceso de investigación estos son muchos más que los aciertos, en una proporción absolutamente mayoritaria. (El camino que más rápidamente nos puede llevar al fracaso en nuestro trabajo, es paradójicamente el miedo a fracasar).

Ya me diréis que os parece todo esto.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico