Cuaderno de bitácora 06/04/2016: Círculos. Dos problemas y una aclaración

En la sesión de ayer quedó claro que nos enfrentamos a dos problemas:

INFORMACIÓN. Se está acumulando de una manera preocupante, puesto que son siete equipos y veintiuna personas generando reflexiones, datos y propuestas a un ritmo en progresión geométrica.

DENTRO DE UN CÍRCULO. Consecuencia de lo anterior, es que, al no depurar todo el conocimiento, nos movernos en una especie de circuito cerrado, en el que damos vueltas y del que es importante salir cuanto antes (recordad la experiencia de México).

OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD. Ayer se planteó por primera vez esta dicotomía tan en paralelo con las discusiones sobre el conocimiento científico de las últimas décadas (Mannheim, Merton, Bloor, Collins, etc., para los interesados) y aún sin resolver.

Para hacer frente a la situación creada y, lógica en este tipo de procesos, los especialistas en aprendizaje proponen la siguiente metodología:

PARAR. Es importante, y ocurrirá más veces, que cada equipo tome distancias y recapitule sobre lo hecho (los árboles no dejan ver el bosque), ya que la intensidad del trabajo no nos permite analizarlo con cierta serenidad. Tenemos ahora quince días hasta la próxima sesión; aprovechémoslos.

1º. Ordenar, clasificar y depurar la información generada por cada equipo y la que nos afecta de los demás grupos, de manera que nos quedemos con el “núcleo / núcleos” básicos.

2º. Establecer una hipótesis de trabajo a partir de dicho núcleo y desarrollarla para salirnos del círculo lo antes posible.

3º. No dudar en exceso sobre si el camino elegido es el mejor o no, ya que el propio desarrollo nos lo irá anulando, corrigiendo y perfeccionando; ni tampoco detenernos en los conceptos de subjetividad y objetividad de tal elección, cuando la filosofía de la ciencia sigue discutiéndolo después de sesenta años sin haber llegado a ninguna solución consensuada.

Juan Carlos Rico Nieto


Publicación original en el blog de Juan Carlos Rico